Columna

La ruta de las chingaderas.

Ha sido, es y será, una hispter llamarada de petate el convocar a los asoleados laguneros a eventos llamados “rutas de…”

Tan original idea consiste en recorrer a pie –a pincel, a patín, en Dodge patas– diversos lugares señalados como importantes, según el magnífico criterio de la mente maestra que organiza el evento.

Las más comunes son las gastronómicas, también sumamente preferidas por los escritores. Esta clase de seres humanos con frecuencia tiene hambre. Por lo tanto se ve en la penosa necesidad de satisfacerla y hablar de ello como si fuera una experiencia religiosa, sentir que resucito si me tocas.

Pobres hombres –digo hombres porque las mujeres escritoras, en cuanto hembras, saben cocinar–… hombres maltratados que, continúo, carentes de las habilidades necesarias para la cacería, se atienen a otros verdaderos hombres que sí saben matar a pedradas un venado y servirlo a la mesa con todo y cornamenta, y beber su sangre caliente para tener más vida. Seguir leyendo

Cuento

Polvo de ángel

Ya tenía mucho sin saber de Alan, ignoraba dónde estaba metido. Esta noche tal vez podría encontrarlo.

Como siempre, regresó a las 5 de la mañana. Bajó de su taxi para deslizarse por la calle desierta hasta entrar a su casa. Iba jadeante, sin saber si era por miedo o por alegría. Le sudaban las manos con la camisa húmeda a pesar de la noche fresca. Temblaba tal vez porque el sudor hacía que el frío se sintiera más en su cuerpo delgado o porque se moría de los nervios. Anteriormente, había metido la llave en la cerradura con la esperanza de que por primera vez, en varios meses, no estuviera corrido el pasador; sin embargo, otra vez, como siempre, tuvo que dar tres vueltas a la llave para abrir la puerta. Seguir leyendo

Teatro

Casimuertos

PERSONAJES:

MAY
MEN

I.
MEN está sentado en cuclillas temblando de frío. MAY se le acerca cuidadosamente. Trae consigo una charola con comida y un par de bebidas.

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Teatro

Muñecos de trapo

PERSONAJES:

SEÑORA BONITA
YORCH

Cocina de la casa de la SEÑORA BONITA. Hay una mesa con tres sillas, un estante que se usa como alacena, y otra mesa en donde estará un microondas. Ella está sentada a la mesa, esperando impacientemente. Tras algunos instantes entra YORCH.

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